El día que asistí a la Madriz Beats Battle 2015

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La sala Rock and Pop se encuentra bajando unas escaleras de metal. Arriba, un callejón urbano, salas de ensayo. Hoy se organiza la primera edición de Madriz Beats Battle, la batalla de beatbox que este año se celebra en el barrio de San Blas. La experiencia del año pasado en Madrid Beats Wars, ha animado a los organizadores a celebrar un nuevo encuentro.

Momentos previos al Campeonato

Jóvenes concursantes se preparan para participar mientras charlan en medio de un ambiente familiar. Prácticamente todos se conocen, representan la corriente del beatbox madrileño actual, la vanguardia de los sonidos carentes de mediación entre la persona y la máquina. La percusión vocal es una técnica desarrollada ancestralmente que fue adaptada en la cultura Hip Hop a través de costumbres de los barrios pobres de New York. Recuerdos de aquellos pioneros Fat Boys y de Michael Winslow en Loca Academia de Policía.

La escalera del Rock & Pop se abarrota. La sala es pequeña, linda, acogedora. Una vez dentro, se cuentan unas 30 personas entre público y participantes. Luces fuera; es hora de concursar. El Speaker, Musantro (promotor y youtuber, realiza tutoriales sobre técnica de beatbox), presenta al jurado: Pakiteit, participó en el concurso Tu Si que Vales y ganó el título a mejor Showman en los campeonatos nacionales de 2008 y 2010. Zekka, Campeón de España 2012. El joven Dagus-Wan, una institución en la materia.

Dagus-Wan Dagus-Wan: Pasado, presente y futuro del Human Beatbox

Musantro explica la mecánica de las clasificaciones y comienza el espectáculo. La ronda clasificatoria es rápida, muestra las aptitudes de los beatboxers. Una larga lista de participantes se sucede sobre las tablas. Mucho estilo técnico, con multitud de cajas y platillos, bajos y Lip Roll, pruebas de control. Vemos que el nivel está alto, que todos los participantes ofrecen un espectáculo digno de presenciarse.

Comienzan los cuartos de final, enfrentando a dos beatboxers como Igitat y Skizo, encuentro que gana el primero sin demasiado esfuerzo, a pesar de los conseguidos sonidos bronquiales de su contrincante. Tras ellos, N.Bruto contra Mr Zed, en el que el primero, ganador del Torneo de España del 2010 derrota al granadino. En las ocasiones restantes, Vértigo (VAL) vence a Fillo (MAD) y el rubio LBeats hace lo propio contra Dogra.
Igitat vs. Skizo en una batalla memorable

Los raperos actuales visten gorras y pantalones de pitillo. Los beatboxers millenials optan por un estilo más casual, alejado de la estética pesada de baggies y cadenas. Nos rodean unas decenas de personas que no paran de animar a los participantes con gritos y palmas. Por todas partes chasquean sonidos que imitan percusiones a toda velocidad. Es como estar en medio de un manicomio. Imaginen a estas personas, beatboxeando en su vida normal, practicando sus linguales en el metro, o en la cola de la compra. Mientras leen un libro en la biblioteca y les asalta un Shadow Sumo de Dubstep tremendo, inevitable.

Pero sin duda, esto hace que su técnica y estilo denote calidad. Y así lo vemos en la ronda de semifinales.

Vértigo y LBeats se ven las caras en una apretada semifinal, donde el empate se resuelve con una ronda temática centrada en estilo Drum n Bass. El sonido toma breaks más oscuros y rápidos, haciendo patente que el beatbox no solo engloba la música hiphop, sino que está abierto a composiciones más electrónicas, versionar temas conocidos (ese inmortal “Insane in The Brain” de Cypress Hill o “Billie Jean” de Michael Jackson), incluso solo imitando el sonido del truco de turntablism, “Scratching”. De esta contienda, resulta vencedor el rubio de Ciempozuelos, a pesar de que tanto él como su contrincante valenciano soltaron un show bastante preparado donde el DNB brilló por su ausencia.

En los descansos hemos venido admirando la organización del espectáculo, que no ha permitido que la música parase en ningún momento, de forma bastante acertada. Ya haya sido por la destreza de Zekka, las composiciones a dúo de Musantro y Pakiteit (inolvidable versión de “Rockafeller Skank” de FatBoy Slim) o del tono desenfadado de Dagus-wan, participando del flutebox del conquense DKS durante el micro libre. Punto a destacar, el jovencísimo Álvaro, de 9 años, que mostró por primera vez sus avances en público. Un bajo electrónico envidiable y buen ritmo que es recompensado con una gran ovación del público. Al gran Razhel se le habría encogido el corazón.

La gran final puso a Igitat y a LBeats frente a frente. La tensión es palpable, al parecer no es la primera vez que estos pesos pesados se enfrentan. Los golpes son rápidos, certeros, quirúrgicos. Al estilo técnico de LBeats, Igitat responde con más scat y sonido armónico. La contienda es apretada, el público anima. Finalmente, el jurado falla por Igitat, que ocupa la primera posición, seguido de LBeats, N.Bruto y Vértigo.

A pesar de ser una disciplina que aún cuenta con pocos seguidores, el beatbox se presenta como una articulación más de la cultura hip hop. Sus integrantes son capaces de ofrecer espectáculos preparados, frescos, abiertos a la improvisación y a la competición. Apto para todos los públicos. La diversión se extiende, desdibujando la frontera entre novatos y veteranos. Los que aquí vemos, están notablemente locos. Locos por el beatbox, por los ritmos y las técnicas. Los estilos. La innovación.

Más información sobre la Comunidad Madrileña Madriz Beats en su Facebook y Twitter.

Crónica por Benito Díaz @bchdiaz